BOLETÍN URGENTE – Reactivación del conflicto agrario entre Chenalhó y Chalchihuitán : violencia generalizada e impunidad


Publicado el 15 de diciembre de 2017 20:44 por SIPAZ – Servicio Internacional para la Paz

BOLETÍN URGENTE

San Cristóbal de Las Casas

A 15 de diciembre de 2017

Reactivación del conflicto agrario entre Chenalhó y Chalchihuitán : violencia generalizada e impunidad

Desde finales de octubre, en la zona de los Altos de Chiapas, el conflicto por los límites territoriales entre el municipio de Chalchihuitán y el de Chenalhó que data de 45 años sin solución, se ha reactivado con una violencia sin precedentes.

Disparos de balas, casas quemadas, grupos de civiles encapuchados y llevando armas de alto poder han sembrado el terror en la zona, provocando el desplazamiento de más de 5.000 personas, incluyendo recién nacidos, niños y niñas, mujeres embarazadas y ancianos. Además la carretera principal que lleva a Chalchihuitán fue cortada con la apertura de una zanja impidiendo el paso de cualquier vehículo y generando una escasez de víveres, agua, medicinas y gasolina. Dentro de las víctimas cada día se van sumando los muertos a consecuencia de las condiciones: por impactos de balas y por desarrollar enfermedades por el frío e la intemperie, tal como infecciones de las vías respiratorios, por el susto tal como diabetes y ansiedad, por malnutrición, desnutrición y deshidratación. A la fecha 9 personas han perdido la vida. Entre los fallecidos se encuentran 4 niños y niñas, un recién nacido y una mujer embarazada.

El día 13 de diciembre, el Tribunal Unitario Agrario del Distrito N°.03 emitió un fallo que viene cancelar el acta de conformidad de linderos del 06 de agosto de 1976 y ordenó la restitución al municipio de Chenalhó por parte del de Chalchihuitán de 365 hectáreas de terreno. Se estableció que se pagará una indemnización a los campesinos que perderán sus terrenos y habitaciones en Chalchihuitán. Además, las autoridades se comprometieron a construir 300 viviendas a partir del mes de enero para los afectados. No obstante se teme que esa resolución no solucione la situación de desplazamiento actual de las víctimas y que se vuelvan entonces desplazados permanentes. De aquí a principio de enero son mínimo 15 días más sin viviendas para las víctimas. Tememos que no todas las víctimas sean indemnizadas y que 300 viviendas no alcancen para las más de 5000 personas. Por el momento, nada les garantiza que recibieran dicha indemnización o vivienda. Por su parte, la diócesis de San Cristóbal de las Casas exigió que se aplicará la ley contra grupos armados en Chiapas. En efecto, si bien se emitió el fallo del conflicto agrario, ninguna sentencia fue emitida para el castigo de los grupos armados que han mantenido a la población en situación de desplazamiento forzado desde hace 58 días.

El derecho a la vida, a la paz, a la salud, a la asistencia médica, a la alimentación, a la vivienda, a no ser privado de su propiedad, al libre tránsito, a la protección, a la seguridad, a la educación, a no ser sometido a tratos inhumanos son tantos derechos que México se ha comprometido en garantizar ratificando las declaraciones, tratados y convenios internacionales siguientes y que hoy en día se están violando:

Desde el Servicio Internacional para la Paz (SIPAZ), expresamos nuestra alta preocupación ante las violaciones a los derechos humanos en el marco de la reactivación de este conflicto agrario. Valoramos que la situación es de alta riesgo por la vida, la seguridad e integridad de los habitantes de los municipios afectados por lo que invitamos a la sociedad nacional e internacional a mantenerse al pendiente de los sucesos y a pronunciarse para que sean respetados los derechos humanos que se están violentando en este momento.

Les invitamos a leer también la Acción Urgente emitida por numerosas organizaciones de la sociedad civil incluyendo a SIPAZ el pasado 21 de noviembre de 2017 y firmar la petición correspondiente.

Hacemos un llamado particular a todos los co-firmantes de las declaraciones, tratados y convenios internacionales mencionados arriba. En calidad de co-firmantes les solicitamos asegurarse su debido respeto, sin excepción, no solo en su país sino en todos los países que los han ratificado.